martes, 14 de diciembre de 2010

Rostro - Cuerpo - Identidad


Alberto Martín

Existe en todo retrato fotográfico, un estrecho y poderoso vínculo entre el espectador y el sujeto o sujetos que aparecen en la imagen, este aspecto clave es una de las causas de la persistencia y evolución de éste género fotográfico a lo largo del tiempo.
Los diferentes fotógrafos de éste género, han ido desarrollando la capacidad para incidir en ese juego de sensaniones y transaciones, y con ello modifica y cuentionar las posiciones establecidas.

El retrato puede considerarse la expresión por excelencia de lo humano. El propio desarrolo de la fotografía ha generado la acumulación de mútiples referencias en torno a lo que supone captar la imagen de un individuo, desde el afán de conocinmiento a la exploración de la pulsión narcisística, retrato conmemorativo o el retrato como reflejo del alma, el retrato científico, familiar...

El género del retrato sufre profundas transformaciones, se convierte en el eje de estrategias cretivas... y su práctica se confunde con otras disciplinas artísticas.

Por n lado tenemos este caracter transaparente de realismo y fidelidad y por otro es un vehículo de lo subjetivo o lo emocional, y es aquí cuando surge un conflicto.. y la capadidad de la inagen de registrar también objetivamente lo que no se ve.

Tres elementos pueden ayudarnos a condensar lo que supone la práctica del retrato: El rostro, el cuerpo y la identidad.

A finales de los 50, el modelo de documentalismo social liberal empieza a hacer crísis en Estados Unidos y a poner en evidencia el lado oscuro e incómodo de lasociedad norteaméricana, la imparable emergéncia de los medios de comunicación de masas y el rápido cambio del paisaje social, modificaron rádicalmente los parámetros de construcción del sujeto. Winograd y Friedlander son dos buenos ejemplode fotógrafos que mostraron a la perfección estas modificaciones.
De un modo paradójico y en paralelo a la vision de estos autores, otro grupo de fotógrafos vuelve a lo testimonial, a los contectos concretos y de alguna manera a lo marginal, autores cono Nan Goldin, Larry Clark.. se vuelven hacia grupos sociales o comunidades más bien definidas, tratando de recuperar una cercanía en el registro de lo humano.
En los años 80, este interés por la concrección de contextos se ha convertido en un modelo ampliamente difundido. Tina Barney, Martin Parr o Miguel Trillo entre otros, tienen un afán común de observar modelos de indentidad que transita entre lo etnológico, losociológico o lo antropológico. recuperan una acttud humanista (crítica o no). es una transfomacióndel albún familiar.
La ciudad y la alienación de sus habitantes puede ser vista de otro modo, como es el caso de Phillip Lorca diCorcia, en sus obras produce un complejo enuentro entre la práctica del retrato, enendido como lectura de una psique, de un mundo interior privado, y la práctica documental más estricta.
Es posible ver también una clara referencia a modelos iconógraficos históricos de la obra de Rineke Dijkstra, en los años 90 definió su aproximación al género como una nueva forma de monumntalidad. bajo una aparente neutralidad y sensibilidad sus imágenes invocan claramente la posibilidad de extrear de los rostros y de las actitudes corporales algún tipo de información no visible. Diálogo entre identidad y condición humana, entre presencia y esencia. Aspira a conseguir la emancipación corporal capazde sacar a la luz lo que hay bajo esa piel.
Thomas Ruff nos dice sin embargo que el aparato fotográfico solo puede registrar la superficie de una persona, no puede jamás ir más allá de esa superficie. Se basa en el retrato de identidad aplicando radicalmente el principio de objetividad, a través de la mirada distanciada y la neutralidad que caracterizan el estilo impulsado por los Becher.

Cindy Sherman ocupa un lugar de referencia en el arte conceptual y en los procesos de deconstrucción y cuestionamiento del retrato como modelo válido para representar la subjetividad y la identidad. Plantea con claridad que la condición misma de la identidad se basa en la representación, en relatos, en convencioes y tipos sociales, cuestiona las nociones de modelo y unidad en relación al sujeto o convierte su cuerpo en objeto de múltiples manipulaciones y transformaciones, haciendo un simulacro y la alegoría una herramienta de indudable eficacia.

puede apreciarse al final de este recorrido como ha ido asentándose el desarrollo del retrato en paralelo a dos actitudes bien diferenciadas, apreciamos la tensión entre el hogar y la calle, lo íntimo y lo universal, lo espontáneo y la construcción crítica, entre la sinceridad y el simulacro, entre el retrato sociológicoy la sinceridad del rostro... tensión global entre aquellos trabajos que buscan la sinbgularidad o la sensación de arraigo social y territorial, y aquellos otros que se mueven en la universalización abstracta y la crítica al sistema de signos y la representación.

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