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jueves, 31 de marzo de 2011
Titanlux y moralidad
Escrito por Rafael Agredano, el texto es ubna crítica constructiva hacia el arte, y más concretamente hacia la pintura. El autor dice (cosa que comparto) que "a la pintura le falta cabaret y le sobra moralidad transcesendencia y muchas éticas mal entendidas cuando no falsas". Con esto quiere decir que el arte no tiene que imitar lo anterior, o no tiene por qué ser convencional, denbemos de ser libres a la hora de crear, de componer, pues no hay que imitar otros estilos o aburrir con cobinaciones vulgares. A la pintura habría que devolverle esa sensación "simple y feliz" que es acto de crear, dejando un lado "el reclinatorio y el agua bendita", sacarle la lengua al arte y hecharnos un baile cuando nos retiramos del cuadro para comprobar como está quedando. El autor nos comenta en el texto que "hemos recorrido todos los caminos", hemos pintado las cavernas las capillas, hemos modificado los entornos urbanos, los museos... no queda nada que inventar, pero todo está para nosotros, para que lo utilicemos. Fuera de las tradiciones está la libertad, la obra personal que nos permite niveles de expresión y lectura que la tradición única entorpece. Rafael Agredano nos invita a olvidarnos de los compromisos sociales de la pintura porque simplemente no existen, el compromiso termina en la obra, "el arte querámoslo o no, ha sido, es y será para las élites" y cuando habla de élites no se refiere a las personas de gran poder adquisitivo sino a las de determinada actitud cultural. Dice que el arte siempre ha sido de esos círculos selectos y hermeticos. El autor defiende ese hermetismo que sirve de barrera ante una posible "contaminación de vulgaridad circundante" También se habla en este texto del éxito, y de cómo lograrlo, pues Rafael Agredano defiende que si el soñado éxito fuera una custión tan simple como venderse, qué moralidad por muy fuerte que fuese resistiría la subida al olimpo. Para él, el triunfo no es fácil, ni siquiera es una decisión personal, el triunfo son muchas cosas: Casualidad geográfica, nivel de información, calidad de la obra, coincidencia generacional, suerte, el trabajo.. "Los críticos no inventan el arte, los galeristas tampoco". Por último, pero no por ello menos importante, el autor da una serie de consejos a aquellos que se consideran artistas, les dice que no sean aburridos, ni tan serios, intrascendentes, trascendentes, moralistas ni tan soberbios.... "la pintura tiene menos importancia de la que se le da". "Los estudios no están para clavarse puñales sino para pintar" y termina con esta frase de la que respira un aire de libertad "Dejadnos abrir las ventana para que entre la contaminación artística y dejadnos ser frívolos, eclécticos, dialécticos: que conciliemos el internacionalismo con el localismo, la tradición con la innovación".
martes, 14 de diciembre de 2010
Del rostro al retrato

Román Gubern
Universidad autónoma de Barcelona
El artículo propone una reflexión acerca del modo en el que el rostro humano, es representado a través de las imágenes icónicas, y muy en especial a su intensa carga semiótica, históricamente cambiante y sujeta, por tanto a distintas interpretaciones culturales. el rostro ocupa un lugar muy privilegiado entre los motivos que pueblan las representaciones mediaticas de lo humano.
El hombre comprendió muy tempranamente que su identidad era vulnerabl, pues dejaba jirones de ella por donde pasaba, en forma de huellas, sombras y reflejos.
El reflejo está, como es sabido en el origen del retrato, o más bien en el del autorretrato. La identificación del sujeto en el espejo nace de su capaacidad de objetivación y de coordinación de sus percepciones exteriores cin nsusu sensaciones interiores. el espejo transforma al ser en apariencia, la materia en forma, en simulacro fantasmal , de ahí la desconfianza de los moralistas cristianos hacia su uso y su insercción iconográfica en el género pictórico de las "vanidades". Pero mediante el reflejo, el ser humano no solamente descubre su aspecto físico sino su propia alteridad a través de la imagen. El espejo no sirve solo para halagar sino también para delatar.
El arte pictórico del retrato nace en Holanda, en el siglo XV y encuentra una de sus funciones más conspicuas para favorecer pactos matrimoniales en la realeza europea, en una época en la que las distancias dificultaban el conocimiento personal de los futuros contrayentes.
En nuestra sociedad de la masificación, en la que la mayoría de las personas portan el rostro del anonimato, en calidad de sujetos estadísticos dotados de "rostros promedio" la técnica del retrato-robot, policial procede de lo general a lo específico, pero pocos saben que ésta técnica que realizan ahora los ordenadores se fraguó ya en la pintura sagrada vaticiana.
El rostro humano es a la vez lo más íntimo y lo más exterior del sujeto, el que traduce más directamente y de modo más complejo su interioridad psicológica y también el que padece mñas coerciones públicas. Es a la vez la sede de revelación y de la simulación, de la indiscreción y de la ocultación, de la espontaneidad y del engaño.
Su movilidad hace que mas que expresiones, resulte pertinente considerar sus resultados como verdaderas "frases faciales"
Tanto la expresión facial como la gestualidad se asientan en una fisiología universal (es decir, en códigos biolñogicos de respuestas mímicas y comportamientos innatos), sobre la que se superponen los códigos culurales de cada sociedad.
en nuestros días el rostro se ha convertido en objeto privilegiado de nuestras industrias del deseo (cosmética, peluquería, cirugía estética...) y del espectáculo. Y se han desarrollado muchas técnicas para favorecerlo.
Las técnicas del realce facla se fueron sofisticando en los años 50.
La prodigalidad mediñatica actual de los modelos y figuras públicas ha creado también una nueva causística jurídica, pues un tribunal estableció que la fantasía de l
os artístas es libre mientras permaneza en sus cabezas, pero está sujeta a limitaciones cuando se plasma materialmente en forma de expresión icónica.
En mi opinión el uso del retrato como plasmación ha evolucionado considerablemente desde el siglo XV, pues ahora, son muchísimas más las utilidades quie podemos darle, pero puede que nos "hayamos excedido" con su culto, pues la sociedad actual en la que vivimos solo se deja llevar por las apariencias y tener un bonito rostro es una de las cosas a las que más importancia le damos hoy en día, y creo que hay cosas mucho más importantes por las que preocuparse.
Universidad autónoma de Barcelona
El artículo propone una reflexión acerca del modo en el que el rostro humano, es representado a través de las imágenes icónicas, y muy en especial a su intensa carga semiótica, históricamente cambiante y sujeta, por tanto a distintas interpretaciones culturales. el rostro ocupa un lugar muy privilegiado entre los motivos que pueblan las representaciones mediaticas de lo humano.
El hombre comprendió muy tempranamente que su identidad era vulnerabl, pues dejaba jirones de ella por donde pasaba, en forma de huellas, sombras y reflejos.
El reflejo está, como es sabido en el origen del retrato, o más bien en el del autorretrato. La identificación del sujeto en el espejo nace de su capaacidad de objetivación y de coordinación de sus percepciones exteriores cin nsusu sensaciones interiores. el espejo transforma al ser en apariencia, la materia en forma, en simulacro fantasmal , de ahí la desconfianza de los moralistas cristianos hacia su uso y su insercción iconográfica en el género pictórico de las "vanidades". Pero mediante el reflejo, el ser humano no solamente descubre su aspecto físico sino su propia alteridad a través de la imagen. El espejo no sirve solo para halagar sino también para delatar.
El arte pictórico del retrato nace en Holanda, en el siglo XV y encuentra una de sus funciones más conspicuas para favorecer pactos matrimoniales en la realeza europea, en una época en la que las distancias dificultaban el conocimiento personal de los futuros contrayentes.
En nuestra sociedad de la masificación, en la que la mayoría de las personas portan el rostro del anonimato, en calidad de sujetos estadísticos dotados de "rostros promedio" la técnica del retrato-robot, policial procede de lo general a lo específico, pero pocos saben que ésta técnica que realizan ahora los ordenadores se fraguó ya en la pintura sagrada vaticiana.
El rostro humano es a la vez lo más íntimo y lo más exterior del sujeto, el que traduce más directamente y de modo más complejo su interioridad psicológica y también el que padece mñas coerciones públicas. Es a la vez la sede de revelación y de la simulación, de la indiscreción y de la ocultación, de la espontaneidad y del engaño.
Su movilidad hace que mas que expresiones, resulte pertinente considerar sus resultados como verdaderas "frases faciales"
Tanto la expresión facial como la gestualidad se asientan en una fisiología universal (es decir, en códigos biolñogicos de respuestas mímicas y comportamientos innatos), sobre la que se superponen los códigos culurales de cada sociedad.
en nuestros días el rostro se ha convertido en objeto privilegiado de nuestras industrias del deseo (cosmética, peluquería, cirugía estética...) y del espectáculo. Y se han desarrollado muchas técnicas para favorecerlo.
Las técnicas del realce facla se fueron sofisticando en los años 50.
La prodigalidad mediñatica actual de los modelos y figuras públicas ha creado también una nueva causística jurídica, pues un tribunal estableció que la fantasía de l
os artístas es libre mientras permaneza en sus cabezas, pero está sujeta a limitaciones cuando se plasma materialmente en forma de expresión icónica.
En mi opinión el uso del retrato como plasmación ha evolucionado considerablemente desde el siglo XV, pues ahora, son muchísimas más las utilidades quie podemos darle, pero puede que nos "hayamos excedido" con su culto, pues la sociedad actual en la que vivimos solo se deja llevar por las apariencias y tener un bonito rostro es una de las cosas a las que más importancia le damos hoy en día, y creo que hay cosas mucho más importantes por las que preocuparse.
Rostro - Cuerpo - Identidad

Alberto Martín
Existe en todo retrato fotográfico, un estrecho y poderoso vínculo entre el espectador y el sujeto o sujetos que aparecen en la imagen, este aspecto clave es una de las causas de la persistencia y evolución de éste género fotográfico a lo largo del tiempo.
Los diferentes fotógrafos de éste género, han ido desarrollando la capacidad para incidir en ese juego de sensaniones y transaciones, y con ello modifica y cuentionar las posiciones establecidas.
El retrato puede considerarse la expresión por excelencia de lo humano. El propio desarrolo de la fotografía ha generado la acumulación de mútiples referencias en torno a lo que supone captar la imagen de un individuo, desde el afán de conocinmiento a la exploración de la pulsión narcisística, retrato conmemorativo o el retrato como reflejo del alma, el retrato científico, familiar...
El género del retrato sufre profundas transformaciones, se convierte en el eje de estrategias cretivas... y su práctica se confunde con otras disciplinas artísticas.
Por n lado tenemos este caracter transaparente de realismo y fidelidad y por otro es un vehículo de lo subjetivo o lo emocional, y es aquí cuando surge un conflicto.. y la capadidad de la inagen de registrar también objetivamente lo que no se ve.
Tres elementos pueden ayudarnos a condensar lo que supone la práctica del retrato: El rostro, el cuerpo y la identidad.
A finales de los 50, el modelo de documentalismo social liberal empieza a hacer crísis en Estados Unidos y a poner en evidencia el lado oscuro e incómodo de lasociedad norteaméricana, la imparable emergéncia de los medios de comunicación de masas y el rápido cambio del paisaje social, modificaron rádicalmente los parámetros de construcción del sujeto. Winograd y Friedlander son dos buenos ejemplode fotógrafos que mostraron a la perfección estas modificaciones.
De un modo paradójico y en paralelo a la vision de estos autores, otro grupo de fotógrafos vuelve a lo testimonial, a los contectos concretos y de alguna manera a lo marginal, autores cono Nan Goldin, Larry Clark.. se vuelven hacia grupos sociales o comunidades más bien definidas, tratando de recuperar una cercanía en el registro de lo humano.
En los años 80, este interés por la concrección de contextos se ha convertido en un modelo ampliamente difundido. Tina Barney, Martin Parr o Miguel Trillo entre otros, tienen un afán común de observar modelos de indentidad que transita entre lo etnológico, losociológico o lo antropológico. recuperan una acttud humanista (crítica o no). es una transfomacióndel albún familiar.
La ciudad y la alienación de sus habitantes puede ser vista de otro modo, como es el caso de Phillip Lorca diCorcia, en sus obras produce un complejo enuentro entre la práctica del retrato, enendido como lectura de una psique, de un mundo interior privado, y la práctica documental más estricta.
Es posible ver también una clara referencia a modelos iconógraficos históricos de la obra de Rineke Dijkstra, en los años 90 definió su aproximación al género como una nueva forma de monumntalidad. bajo una aparente neutralidad y sensibilidad sus imágenes invocan claramente la posibilidad de extrear de los rostros y de las actitudes corporales algún tipo de información no visible. Diálogo entre identidad y condición humana, entre presencia y esencia. Aspira a conseguir la emancipación corporal capazde sacar a la luz lo que hay bajo esa piel.
Thomas Ruff nos dice sin embargo que el aparato fotográfico solo puede registrar la superficie de una persona, no puede jamás ir más allá de esa superficie. Se basa en el retrato de identidad aplicando radicalmente el principio de objetividad, a través de la mirada distanciada y la neutralidad que caracterizan el estilo impulsado por los Becher.
Cindy Sherman ocupa un lugar de referencia en el arte conceptual y en los procesos de deconstrucción y cuestionamiento del retrato como modelo válido para representar la subjetividad y la identidad. Plantea con claridad que la condición misma de la identidad se basa en la representación, en relatos, en convencioes y tipos sociales, cuestiona las nociones de modelo y unidad en relación al sujeto o convierte su cuerpo en objeto de múltiples manipulaciones y transformaciones, haciendo un simulacro y la alegoría una herramienta de indudable eficacia.
puede apreciarse al final de este recorrido como ha ido asentándose el desarrollo del retrato en paralelo a dos actitudes bien diferenciadas, apreciamos la tensión entre el hogar y la calle, lo íntimo y lo universal, lo espontáneo y la construcción crítica, entre la sinceridad y el simulacro, entre el retrato sociológicoy la sinceridad del rostro... tensión global entre aquellos trabajos que buscan la sinbgularidad o la sensación de arraigo social y territorial, y aquellos otros que se mueven en la universalización abstracta y la crítica al sistema de signos y la representación.
Existe en todo retrato fotográfico, un estrecho y poderoso vínculo entre el espectador y el sujeto o sujetos que aparecen en la imagen, este aspecto clave es una de las causas de la persistencia y evolución de éste género fotográfico a lo largo del tiempo.
Los diferentes fotógrafos de éste género, han ido desarrollando la capacidad para incidir en ese juego de sensaniones y transaciones, y con ello modifica y cuentionar las posiciones establecidas.
El retrato puede considerarse la expresión por excelencia de lo humano. El propio desarrolo de la fotografía ha generado la acumulación de mútiples referencias en torno a lo que supone captar la imagen de un individuo, desde el afán de conocinmiento a la exploración de la pulsión narcisística, retrato conmemorativo o el retrato como reflejo del alma, el retrato científico, familiar...
El género del retrato sufre profundas transformaciones, se convierte en el eje de estrategias cretivas... y su práctica se confunde con otras disciplinas artísticas.
Por n lado tenemos este caracter transaparente de realismo y fidelidad y por otro es un vehículo de lo subjetivo o lo emocional, y es aquí cuando surge un conflicto.. y la capadidad de la inagen de registrar también objetivamente lo que no se ve.
Tres elementos pueden ayudarnos a condensar lo que supone la práctica del retrato: El rostro, el cuerpo y la identidad.
A finales de los 50, el modelo de documentalismo social liberal empieza a hacer crísis en Estados Unidos y a poner en evidencia el lado oscuro e incómodo de lasociedad norteaméricana, la imparable emergéncia de los medios de comunicación de masas y el rápido cambio del paisaje social, modificaron rádicalmente los parámetros de construcción del sujeto. Winograd y Friedlander son dos buenos ejemplode fotógrafos que mostraron a la perfección estas modificaciones.
De un modo paradójico y en paralelo a la vision de estos autores, otro grupo de fotógrafos vuelve a lo testimonial, a los contectos concretos y de alguna manera a lo marginal, autores cono Nan Goldin, Larry Clark.. se vuelven hacia grupos sociales o comunidades más bien definidas, tratando de recuperar una cercanía en el registro de lo humano.
En los años 80, este interés por la concrección de contextos se ha convertido en un modelo ampliamente difundido. Tina Barney, Martin Parr o Miguel Trillo entre otros, tienen un afán común de observar modelos de indentidad que transita entre lo etnológico, losociológico o lo antropológico. recuperan una acttud humanista (crítica o no). es una transfomacióndel albún familiar.
La ciudad y la alienación de sus habitantes puede ser vista de otro modo, como es el caso de Phillip Lorca diCorcia, en sus obras produce un complejo enuentro entre la práctica del retrato, enendido como lectura de una psique, de un mundo interior privado, y la práctica documental más estricta.
Es posible ver también una clara referencia a modelos iconógraficos históricos de la obra de Rineke Dijkstra, en los años 90 definió su aproximación al género como una nueva forma de monumntalidad. bajo una aparente neutralidad y sensibilidad sus imágenes invocan claramente la posibilidad de extrear de los rostros y de las actitudes corporales algún tipo de información no visible. Diálogo entre identidad y condición humana, entre presencia y esencia. Aspira a conseguir la emancipación corporal capazde sacar a la luz lo que hay bajo esa piel.
Thomas Ruff nos dice sin embargo que el aparato fotográfico solo puede registrar la superficie de una persona, no puede jamás ir más allá de esa superficie. Se basa en el retrato de identidad aplicando radicalmente el principio de objetividad, a través de la mirada distanciada y la neutralidad que caracterizan el estilo impulsado por los Becher.
Cindy Sherman ocupa un lugar de referencia en el arte conceptual y en los procesos de deconstrucción y cuestionamiento del retrato como modelo válido para representar la subjetividad y la identidad. Plantea con claridad que la condición misma de la identidad se basa en la representación, en relatos, en convencioes y tipos sociales, cuestiona las nociones de modelo y unidad en relación al sujeto o convierte su cuerpo en objeto de múltiples manipulaciones y transformaciones, haciendo un simulacro y la alegoría una herramienta de indudable eficacia.
puede apreciarse al final de este recorrido como ha ido asentándose el desarrollo del retrato en paralelo a dos actitudes bien diferenciadas, apreciamos la tensión entre el hogar y la calle, lo íntimo y lo universal, lo espontáneo y la construcción crítica, entre la sinceridad y el simulacro, entre el retrato sociológicoy la sinceridad del rostro... tensión global entre aquellos trabajos que buscan la sinbgularidad o la sensación de arraigo social y territorial, y aquellos otros que se mueven en la universalización abstracta y la crítica al sistema de signos y la representación.
martes, 30 de noviembre de 2010
El análisis de la imágen fotográfica

Congreso de Teoría y técnica de los medios audiovisuales.
La realidad como género Artístico; el retrato fotográfico
Riánsares Lozano de la Pola
Universidad de Valencia.
El texto es un cuestionamiento que se hace el propio autor acerca del "retrato" como género artístico. Pues, Riánsare, tiene la sensación de que ciertos trabajos de este género, no encajan con la sensación que el tiene de este tipo de fotografías...
Se cuestiona la posibilidad de la representación fotográfica (especialmente la representación humana de retratos y autoretratos) al margen del discurso normativo (artístico y social) y su conformación histórica.
El sujeto en cuanto tal no puede escapar de las normas hegemónicas que conforman la obligatoria repetición, regulada al margen de la acción de individuos concretos, puesto que, estamos convencidos de la inexistencia de un sujeto prediscursivo como realidad antológica anterior a la propia realidad construida.
Hacemos una síntesis de algunas ideas del texto, diremos que: si la combinación de nociones "sujeto" y "libre voluntad" constituyten parte del engaño social, y si hemos decidido tratar la " realidad" como otro género más, con sus convenciones fijadas y por tanto su alarma a la vez que activada ante el acecho de inadecuaciones "corruptas", parece que, entonces, la idea del referente fotográfico debe sufrir una mutación conceptual lo cual nos llevará a relantearnos la noción misma de retrato fotográfico. Nociones como las de "parecido", "parentesco", "identificación"... aparecerán ligadas a esta proposicin (de cambio conceptual)
"Real" es simplemente aquello que el público "cree posible"
Queda claro que éste tipo de imágenes (el retrato como género artístico) debe ir más allá de la contemplación estética, exigiendo forzosamente, un consumo político. esto implicaría la existencia previa de un espacio ideológico que posibilitara la "conciencia política relevante"
Lo que en principio había comenzado como cuestionamiento de la fotografía en su definición más ortodoxa, se ha acabado por convertir en unb cuestionamiento de verdades extrafotográficas porque si de algo estamos convencidos es que el gran engaño del siglo XX no ha sido la práctica fotográfica como han argumentado algunos autores, el gran engaño todavía hoy aparece enmascarado y continúa inventando absurdos culpables. El gran engaño es la propia realidad, nuestra propia realidad; La esperanza: saver que podemos vivir (retratarnos) fuera de ella.
La realidad como género Artístico; el retrato fotográfico
Riánsares Lozano de la Pola
Universidad de Valencia.
El texto es un cuestionamiento que se hace el propio autor acerca del "retrato" como género artístico. Pues, Riánsare, tiene la sensación de que ciertos trabajos de este género, no encajan con la sensación que el tiene de este tipo de fotografías...
Se cuestiona la posibilidad de la representación fotográfica (especialmente la representación humana de retratos y autoretratos) al margen del discurso normativo (artístico y social) y su conformación histórica.
El sujeto en cuanto tal no puede escapar de las normas hegemónicas que conforman la obligatoria repetición, regulada al margen de la acción de individuos concretos, puesto que, estamos convencidos de la inexistencia de un sujeto prediscursivo como realidad antológica anterior a la propia realidad construida.
Hacemos una síntesis de algunas ideas del texto, diremos que: si la combinación de nociones "sujeto" y "libre voluntad" constituyten parte del engaño social, y si hemos decidido tratar la " realidad" como otro género más, con sus convenciones fijadas y por tanto su alarma a la vez que activada ante el acecho de inadecuaciones "corruptas", parece que, entonces, la idea del referente fotográfico debe sufrir una mutación conceptual lo cual nos llevará a relantearnos la noción misma de retrato fotográfico. Nociones como las de "parecido", "parentesco", "identificación"... aparecerán ligadas a esta proposicin (de cambio conceptual)
"Real" es simplemente aquello que el público "cree posible"
Queda claro que éste tipo de imágenes (el retrato como género artístico) debe ir más allá de la contemplación estética, exigiendo forzosamente, un consumo político. esto implicaría la existencia previa de un espacio ideológico que posibilitara la "conciencia política relevante"
Lo que en principio había comenzado como cuestionamiento de la fotografía en su definición más ortodoxa, se ha acabado por convertir en unb cuestionamiento de verdades extrafotográficas porque si de algo estamos convencidos es que el gran engaño del siglo XX no ha sido la práctica fotográfica como han argumentado algunos autores, el gran engaño todavía hoy aparece enmascarado y continúa inventando absurdos culpables. El gran engaño es la propia realidad, nuestra propia realidad; La esperanza: saver que podemos vivir (retratarnos) fuera de ella.
El análisis de la imagen fotogáfica

Tendencias de la fotografía publicitaria conyemporánea: grandes marcas, grandes conceptos.
Jorge Lens Leiva
Universidad de Vigo.
Jorge Lens nos habla de la evolución de una de las prácticas más habituales de la fotografía, su utilización documental, tan aprovechada por los anunciantes.
La fotografía es un vehículo inmejorable para expandir el producto y sus funciones, para certificar la naturaleza de sus productos... pero la forma en que estos se publicitan ha ido cambiando a lo largo de los años.
El planteamiento primario era una imagen publicitaria simplona y encorsetada cuyo valor era describir los objetos fotografiados y certificar su existencia real. Han sido necesarios varios años para pasar del interés dennotativo al connotativo, el reultado ha sido una imagen evoadora, sugerente... esta nueva fotografía persuasiva no entiendo de técnica sino de concepto.
El universo publicitario destaca por su capacidad de captar las manifestaciones más novedosas del panorama artísitco o audiovisual. Como explica el texto, la publicidad se ha convertido en una gran esponja que absorbe de la sociedad todo aquelo que le interesa, la cretaividad publicitarioa no se puede desligar de las corrientes artísticas contemporáneas. El mundo de la publicidad y de la creación, discurren por territorios estilisticas semejantes.
Actualmente las marcas contemplan las incursiones artísticas como un gran éxito, es decir, el ver sus logotipos utilizados por fotógrafos, pintores escultores... y expuestos en famosas galerias de arte.
Puede ocurrir lo contrario, autores como Jordi Lavanda o Alberto Corazón, han pasado del territorio meramente comercial a exponer sus piezas en afamados centros de arte.
El autor establece cuatro grandes etapas en la fotografía publicitaria:
- Asimilación con la realidad; la estética de lo doméstico
Estamos en una época (los ochenta) en la que destacaba el gusto por representar la relidad tal cual era, sin adornos ni artificios.
De ambientes refinados y modelos estupendas, pasamos a un ambiente más cercano, las imágenes representaban la vida real, sin maquillaje, y con sus imperfecciones.
Se produce una rápida indentificación del producto por sus potenciales consumidores
- Teatralización y parodia; la fotografía construida
Aquí se trata de fotogafías costruidas, preparadas, imágenes de estudio técnicamente impecables. sin importar, o incluso exagerando, el artificio. Se altera drásticamente su carta de naturalza
Se opta a veces por la parodia, imitando burl´scamente estéticas ya pasadas... en buena parte de los casos las fotografías no incluyen imágenes del producto anunciado. o este aparece fotografiado aparte, ocupando un pequeño espacio dle anuncio.
- Del fotometraje al photoshop; Hipérboles, metáfotas y surrealismos
La manipulación de la foto original es la clave para entender el concepto general de la campaña y para relacionar la imagen publicitaria con el mensaje que se desea transmitir.
Se enfatiza irónicamente algún elemento de la fotogrfía generando así un efecto sorpresa, una metáfora visual.
- La ruptura de los límites: fragmentación del plano y polivalencia de significados
en líneas generales es un "todo vale" llevado al terreno de la persuación, se busca conseguir impactar al consumidor, se abandona por completo la capacidad documental de la fotografia, es una liberación de la realidad... sin necesidad de referente la fotografía puede transitar por nueos senderos con el único límite de la imaginación, codificando nuevos significados que la publicidad asimilaría para su beneficio.
Jorge Lens Leiva
Universidad de Vigo.
Jorge Lens nos habla de la evolución de una de las prácticas más habituales de la fotografía, su utilización documental, tan aprovechada por los anunciantes.
La fotografía es un vehículo inmejorable para expandir el producto y sus funciones, para certificar la naturaleza de sus productos... pero la forma en que estos se publicitan ha ido cambiando a lo largo de los años.
El planteamiento primario era una imagen publicitaria simplona y encorsetada cuyo valor era describir los objetos fotografiados y certificar su existencia real. Han sido necesarios varios años para pasar del interés dennotativo al connotativo, el reultado ha sido una imagen evoadora, sugerente... esta nueva fotografía persuasiva no entiendo de técnica sino de concepto.
El universo publicitario destaca por su capacidad de captar las manifestaciones más novedosas del panorama artísitco o audiovisual. Como explica el texto, la publicidad se ha convertido en una gran esponja que absorbe de la sociedad todo aquelo que le interesa, la cretaividad publicitarioa no se puede desligar de las corrientes artísticas contemporáneas. El mundo de la publicidad y de la creación, discurren por territorios estilisticas semejantes.
Actualmente las marcas contemplan las incursiones artísticas como un gran éxito, es decir, el ver sus logotipos utilizados por fotógrafos, pintores escultores... y expuestos en famosas galerias de arte.
Puede ocurrir lo contrario, autores como Jordi Lavanda o Alberto Corazón, han pasado del territorio meramente comercial a exponer sus piezas en afamados centros de arte.
El autor establece cuatro grandes etapas en la fotografía publicitaria:
- Asimilación con la realidad; la estética de lo doméstico
Estamos en una época (los ochenta) en la que destacaba el gusto por representar la relidad tal cual era, sin adornos ni artificios.
De ambientes refinados y modelos estupendas, pasamos a un ambiente más cercano, las imágenes representaban la vida real, sin maquillaje, y con sus imperfecciones.
Se produce una rápida indentificación del producto por sus potenciales consumidores
- Teatralización y parodia; la fotografía construida
Aquí se trata de fotogafías costruidas, preparadas, imágenes de estudio técnicamente impecables. sin importar, o incluso exagerando, el artificio. Se altera drásticamente su carta de naturalza
Se opta a veces por la parodia, imitando burl´scamente estéticas ya pasadas... en buena parte de los casos las fotografías no incluyen imágenes del producto anunciado. o este aparece fotografiado aparte, ocupando un pequeño espacio dle anuncio.
- Del fotometraje al photoshop; Hipérboles, metáfotas y surrealismos
La manipulación de la foto original es la clave para entender el concepto general de la campaña y para relacionar la imagen publicitaria con el mensaje que se desea transmitir.
Se enfatiza irónicamente algún elemento de la fotogrfía generando así un efecto sorpresa, una metáfora visual.
- La ruptura de los límites: fragmentación del plano y polivalencia de significados
en líneas generales es un "todo vale" llevado al terreno de la persuación, se busca conseguir impactar al consumidor, se abandona por completo la capacidad documental de la fotografia, es una liberación de la realidad... sin necesidad de referente la fotografía puede transitar por nueos senderos con el único límite de la imaginación, codificando nuevos significados que la publicidad asimilaría para su beneficio.
miércoles, 13 de octubre de 2010
¿Fin del arte o fusión de lo diferente?

¿fin del arte o fusión de lo diferente?
El arte en la frontera de la posmodernidad.
Durante el siglo XX y a lo largo de muchas décadas, se habló de la muerte y el fin del arte, pero no debemos austarnos, pues nadie cree que el arte haya muerto, sino que su supervivenia se eniende tras incluir otros medios que no son solamente los captados por el sentido de la vista.
Arthur Danto, dice que el arte ha sufrido varias etapas, ahora nos encontramos en la etapa posthistórica, en la que todo ale pero tienen que ayudarnos a entender el arte, porque esa afirmación de que todo puede ser, replantea la esencia del arte desde su posible existencia. Nos encontramos en un momento de profundo pluralismo y tolerancia.
El texto de Mª del mar Lozano Bartolozzi, comienza así, con una introducción al momento por el que está atravesando el "arte" actualmente.
En el segundo punto abarca algunos antecedentes del fin del arte, y la fusión de lo diferente. Como en los años 60, cuando los artistas conceptuales y fluxistas volvieron a la afirmación vida igual a arte, y lo hicieron a través de acciones vitales, performances y happening, de collages y dé-coll/ages...
En la ultimas décadas el arte como puro ejercicio de abstracción o de representación ha sido denostado, atacado, por los críticos, los filósofos.. . pero tras la provocación ha renacido de sus propias cenizas con nuevos estigmas y condición postmoderna, y hoy la mirada hacia la hisória del arte y sus ancestros funciona con transversalidad y mestizajes.
La abundancia de instalaciones, deben ser entendidas como obras que se interconectan con el contexto o escenario que las rodea, adquieren así un carácter simbólico por ser el lugar donde el artista pasa un tiempo, impregnándolo, culturizándolo, interactuándolo...
Con las instalaciones se expanden las nuevas estratagias de comunicación, los contactos entre el artista y el espectador.
El texto tambíen nos habla de los espacios alternativos, como son los murales callejeros o los artistas de graffitis, los anuncios y su reutilización conceptual.
Al espectador se le exige una postura activa, la exposición es una puesta en escena, y su significado cada vez está más ligado a un entorno y a un contexto.
Temas cada vez más frecuentes y utilizados en el arte son la identidad y el análisis de la huella de uno mismo, además de temas como la violencia, el dolor, las minorías indígenas, la emigración, los homosexuales, el arte de género...
También los nuevos medios y los artistas nos incluyen en espacions manipulados que nos desorientan , estamos en la época de los "no lugares", de la falta de referencias, la desubicación...
vuelve a resurgirnos la pregunta " ¿que es el arte?, quizás la solución está en la relación del arte con la sociedad, hoy tan mediatizada por circunstancias como el precio, que no el valor. Pero en el espectador cunde el desánimo ante lo que considera antiartístico por estar carente de emoción o de despertar cierta admiración.
El arte no ha muerto, pero icluye interpretaciones y multiples equivocaciones...
Es la estética de la deconstrucción, del fragmento, del collage sonoro, fotográfico, videos grabados, una estética de contradicciones y juegos de lenguajes que se yuxtaponen entre imagen y sonido.
La autora termina el texto afirmando que el arte de la posthistoria es un arte intermedio, híbrido y lleno de propuestas de mestizajes. Es un arte para mirar sin corsés, para pensar, para asumir o rechazar.. y debemos esperar, pues los artistas forman el terreno de una frontera que en gran parte es aún desconocida.
Particularmente tengo que reconocer que siempre he dicho de este nuevo arte que es una basura, que es feo y carente de importancia, todo lo que me parecía facil de hacer, me parecía ridículo, y esto no me ha pasado solo con la pintura, sino anteriormente con la música, cuando autores como Murray Schaffer utilizaban cacerrolas y demás cacharros en sus obras musicales, pero poco a poco voy entendiendo que no todo es tan radical como me parecía, que son nuevos sonidos, nuevos colores, matices, intenciones... se debe innovar y explorar, no debemos estancarnos en aquello que nos gusta pero que ya está creado, llegaría un momento en el que nos aburriríamos de siempre lo mismo. Surgen nuevos temas y nuevas formas de interpretarlos, y cuesta entenderlo, al principio cuesta muuucho ententerlo, pero poco a poco y gracias a los que saben y a los que nos explican el sentido de lo que crean, se llegan a valorar cosas que antes no hubiermos valorado, al menos eso es lo que a mi me pasa con algunas obras, otras... aún no las he reconocido o valorado, pero estoy segura de que es un camino que tengo que recorrer. El arte no parece tener fronteras, y para llegar a esas fronteras hay que caminar un buen rato, pero pasito a pasito... se llega lejos.
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